Cris decidió que no quería saberlo, que no quería volver a quedarse con la cara de idiota al ver un nuevo desplante, que no quería preguntar.
La chica mira el reloj ya eran las 2.30, mira su móvil lleno de
llamadas y whats de sus amigos preguntando donde se había
metido.- Cris… -seguía delante suya mirándola fijamente.
– ahora no – poniendo sus dedos encima de su boca para que callara – ahora vístete nos están esperando.
Se inclino para coger su ropa empapada y se quedo observándola intentando averiguar que hacer con ella, estaba demasiado mojada como para ponérsela pero no podía quedarse desnuda.
-creo que en mi armario sigue habiendo una muda de Alejandra de cuando se quedaba…
- ¿Qué pasa que guardas mudas de todas?
- no –agachando la mirada.
- ya…
-¿algún día cruzaremos más de dos palabras sin que te metas conmigo? – acercándose de nuevo a ella
- lo siento – apartando la mirada y dirigiéndose hacía la habitación del chico para cambiarse.
Detrás suya apareció Alvaro que se tumbo en la cama. Parecía que seguía un poco mareado.
- ¿estás bien? –terminando de colocarse los pantalones.
-si –incorporándose levemente.
- pues toma – tirándole un pantalón, una camiseta, unos bóxer y unos calcetines a la cama – date prisa por favor.
Estaba a punto de salir por la puerta de la habitación, para dejar que se cambiara solo, pero cogió su mano para detenerla.
-¿Por qué haces esto?
- ¿el que? –intentando soltarse.
- esto – señalándose - ¿Por qué me cuidas tanto?
- porque lo necesitas – dedicándole una dulce sonrisa mientras esta vez si se soltaba de su mano – no tardes mucho.
-oye – volvió a detenerse para escucharle – gracias por todo pequeña.
¿Pequeña? Otra vez pequeña y otra vez su gesto de siempre al quedarse sin palabras.
Salio de su habitación y cogió su móvil para llamar a Miki.
-¿Dónde coño estás?
-recogiendo a tu amigo.
- ¿has conseguido dar con Alvaro?
-si, ahora vamos hacia el instituto.
-gracias, daros prisa y di le a Alvaro cuando venga que esta tarde no se escapa.
Justo cuando iba a colgar Alvaro apareció por el pasillo.
-tranquilo ahora se lo digo…. Un beso.
-¿Quién era? –intrigado.
- tu compañero…
-esta muy enfadado ¿no?
-me ha dicho que esta tarde no te escapas – dirigiéndose a la puerta – vamos.
Cogieron el camino y a los 15 minutos estában en el patio.
- eres un peligro…
-calla –saltando la valla
-ya – frotándose las manos
-que te sea leve…
Bajando de la valla y en la puerta les estaban esperando gran parte de su grupito. Nada más entrar Mery vino corriendo para intentar sacarle información a su amiga.
El día termino con normalidad, cuando la chica esperaba la llegada de su padre Alvaro le envió un whatshap.
“de alguna manera tengo que recompensar te todo lo que has hecho hoy por mi… ¿te vienes a cenar a casa? Tranquila no cocinaré yo ;)))”
Le apetecía aceptar su invitación pero había un pequeño problema:
“tengo tarde de chicas…”
En seguida contestó.
“Eso no importa… simplemente cenaremos un poco más tarde! Te espero.”
(...)
La tarde de estudio con sus amigas había acabado, Cris y Marta estaban en la parada de autobús esperando a que llegara el que las dejaría en casa.
Estaba nerviosa, nerviosa y descolocada, no sabía porque
había aceptado ir a cenar con Alvaro, no sabia porque seguía sin poder negarle nada.
Estaba a punto de llegar el autobús.Era casi media
noche y la chica tenia sueñoEstaba ayudando a Marta a guardar libros en la mochila cuando una mano se poso en su espalda
*: Cris –estaba de espaldas. Esa voz que acababa de hablar
era de chica pero era incapaz de reconocerla.
- ¿si? –girándose para ver quien le estaba hablando, para
su sorpresa era Alejandra-¿Cómo estás? –sonrio nerviosa incapaz de entender porque se había acercado.
-bien supongo- agachando la mirada timidamente- ¿tú?
-bien –sonriendo dulcemente – te sorprenderá que me haya acercado a ti ¿no?
-un poco la verdad –sonriendo tímidamente.
-verás… seguramente me vaya a vivir a tu urbanizacion, lo se porque te he visto varias veces salir de una de las casas, y no quiero malos rollos contigo –volviendo a sonreírle - mi historia con Alvaro es agua pasada y si estáis juntos… -la interrumpió
-Alvaro y yo no estamos juntos.
-¿no? –Parecía sorprendida – pero si él me dijo… -callando antes de terminar la frase.
-¿Qué te dijo? –ahora la sorprendida era ella
-cuando lo dejamos, cuando le conté que estaba enamorada de otro él me dijo que también estaba enamorado de alguien y al veros el otro día en ese restaurante supuse que ese alguien eras tú – sonriendo tímidamente. Cris también sonrió al recordar su comida con Alvaro en el Burger King
- ¿y porque tendría que ser yo?
- porque te come con la mirada – soltando una leve
carcajada.En ese momento había olvidado por completo que estaba ayudando a Marta pero está se acercó a ella para recordárselo
- Bueno Cris –acercándose a las jovenes– ya lo he recogido todo, gracias por la ayuda –en tono irónico - ¿nos vamos?
– lo siento – con cara de niña buena – si, ahora voy.
Marta se perdió entre la gente dejándola sola de nuevo con Alejandra
- bueno me tengo que ir – acercándose para darle dos besos – y no te preocupes que no va haber malos royos entre nosotras.
Cuando estaba a punto de irse Alejandra dijo una última cosa que acabo de despejar sus dudas
- Cris –llamándola y provocando que se girara-haz me caso, él te quiere
Sonrió al escuchar esas palabras y ahora si se fue. Marta se quedo en su casa y justo antes de poner rumbo a la casa de Alvaro se aseguro de que estaba despierto.
“ya he terminado… ¿estás despierto?”Eran casi las 12 de la noche y le contestó al instante.
“te dije que te esperaba…”
Sonrió al leerle.
“en 15 minutos estoy ahí”
Guardo el móvil y fue rumbo a su casa. Por primera vez tenía muy claro que iba a pasar esa noche, por lo menos por su parte…
Llego a su casa. Por suerte, la puerta de su portal estaba
abierta. Estaba nerviosa, histérica con
muchas, muchas ganas de verle.
Pico al timbre más de 5 veces, le podía el ansia de verle,
de hacer lo que deseaba, sin preguntar nada.
A los pocos segundos escucho sus gritos.- ya voy –sonrio al escucharle.
Abriéndo la puerta.
- Hola –sin dejar de sonreír.
Antes de que contestará se tiro a sus brazos y se apodero de sus labios. Al principio Alvaro se sorprendió pero en seguida rodeo su cintura y le siguió el beso.
Cerró la puerta de su casa sin dejar de besarle y se adentraron poco a poco a su salón. Se despego unos centímetros de su boca y sonrió al ver que tenía la mesa preparada, con alguna que otra vela.
-¿quieres cenar? –subiendo sus manos a la cara de Cris y apretándola dulcemente.
-quiero cenar esto – sonrió pícaramente y le beso...