lunes, 7 de enero de 2013

Capitulo 11



Cristina se queda paralizada es incapaz de encontrar la respuesta adecuada. No puede verse pero sabe perfecta mente que se acaba de poner roja, muy roja, como un tomate.
Por suerte Alvaro se da cuenta e intenta arreglar la situación.
- tranquila -dice al fin - que si no te encanto, ya te encantaré -pronuncia con una sonrisa picara.
- a ti no hay quien te cambie - dice Marta y gracias a ella y a Alvaro ya no se ve obligada a contestar.
Tras unos minutos  la chica sale del pabellón, para ir al servicio no sin antes dedicarle una última mirada asesina a Alvaro, por el mal trago que acababa de hacerle pasar.
No había llegado todavía al baño cuando le vibro el móvil... era un whatshap.
"a mi no me mires así... y no me odies que esta tarde te compenso"
Contesto al instante...
"ya te dije que esta tarde he quedado..."
"lo sé, pero también sé que solo es ir al cine y en dos horas como máximo estas lista"
"me espías?"
"no... solo intento mantenerme informado y conocer tus movimientos..."
"no intentes que quede bonito... me espías y punto"
No tardaban más de un minuto en contestarse y parecía ridículo ya que se tenían a tan solo unos metros...
"vale, lo reconozco... te espió... pero tengo mis motivos"
Cristina entra en el servicio y se sienta en el lavabo para poder contestarle.
"¿ah sí? y cuales son si se puede saber"
Esta vez no le contesta al instante, intenta no ponerse nerviosa pero es inevitable. A los pocos minutos entran en el baño pero Cristina no despega la mirada del móvil. Solo espera su respuesta que no llega.
-puede saberse... -oye la voz de Alvaro y alza la mirada para contemplar que el que acaba de entrar es él.
Sin esperar la respuesta de la chica cierra la puerta y se acerca a ella.
- te espío -dice susurrando en su oído - porque gracias a que lo hago, sabía que estabas sola y he podido venir hacer esto - robando un beso de sus labios - te espío para asegurarme de que no inventas ninguna excusa para no verme - sus labios se dirigen al cuello de la chica de ojos color miel - te espío porque siento una maldita necesidad de saber a cada rato donde estás - desvía sus besos hacía el otro lado de su cuello y besa su mejilla - sin que te des cuenta siempre sé y he sabido de ti...-besa su otra mejilla - no quiero que pienses que estoy loco, pero...
- pero nada...
Esta vez es ella la que busca sus labios y los besa ferozmente sin levantarse del lavabo donde estaba sentada
El lavabo es tan pequeño que acaban tira dos los dos en el suelo.
-¿te has echo daño? - pregunta el chico aguantándose la risa.
- un poco - colocándose encima suyo sin importarle que estaban en el suelo - pero si me espías tanto, supongo que sabrás como curarme...
- te quiero...
Pronuncia esas palabras y vuelve a besarle, como si no hubiera dicho nada importante, como si no se hubiera dado cuenta que tras pronunciar esas palabras ha paralizado el mundo de Cristina, sin darse cuenta que todo ha cambiado...
Y todo vuelve a empezar, se da cuenta de que vuelve a ser esa niña inocente que ya estuvo en sus brazos hace mucho tiempo. Vuelve a su lado y ahora que vuelve, confirma que ese sentimiento no lo siente ella sola confirma que le quiere, aunque en el fondo ya lo sabía... pero quizás, quizás necesitaba que él lo dijera.
Lo necesitaba, para conseguir que todos sus miedos desaparecieran, lo necesitaba para volver a creer en él.
Tras su "te quiero" todo vuelve a darle igual. Deja de importarte el mañana y está dispuesta a vivir el presente y nada más. Vive el presente porque estás segura de que el presente es él... y aunque no quiera reconocerlo sabe que aún queda un largo camino para que este presente se convierta en su futuro.... en su siempre.

2 meses después...

La relación iba genial,ya lo sabían sus amigos y aunque sus padres no lo sabían algo se intuían, era viernes y este fin de semana lo pensaban pasar juntos ya que los padres de Cristina se habían ido a Barcelona con sus hermanos a Mostoles a ver a su abuela y ella consiguió convencer a sus padres de que lo mejor era quedarse a estudiar ya que pronto comezaban los globales. Eran las 7:55, estaban a punto de empezar las clases pero ellos seguían en la puerta entre besos, abrazos, caricias y miradas complices.
- bonito… -  dice Cristina mirando el reloj- nos tenemos que ir.
-¿esta noche más? –los dos sabían a que se refería.
- no se sae…
- si se sae –la besa pasionalmente – vamos que sino me enciendo…
Entran por la puerta y van directos al aula. Al llegar se separamos y cada uno va a su sitio. A la hora del recreo Alvaro había salido mas tarde. Salir con Cristina le estaba ayudando a mejorar los estudios, pero no lo suficiente, y el tutor le estaba dando una de esas charlas que se repetian día si y día tambien
Cuando sale ve a Cris abrazando a Raúl, Alvaro conoce a Raúl desde siempre pero nunca le ha caído bien, quizás porque es todo lo conterio a él y siempre le han comparado con este. Se queda paralizado enfrente de ellos sin decir nada. Al apartarse Cris le ve, quiso hablarle pero él sigue andando como si no los hubiera visto.
Un segundo después Cris detrás suya para hablar con el.
-no es lo que parece.
- ¿Qué coño hacías abrazada con Raúl? – estaba demasiado celoso-.
- simplemente me estaba dando la enhorabuena, porque sabe la nota que he sacado en el examen – se acercó a él para intentar tranquilizarle, pero se aparta.
-venga Cris inventate una excusa mejor, tu puedes – tenia una tono burleta, no sabe porque pero no se creía lo que le decía.
-¿no confías en mi? – volvió a acercarse .
- no confió en él – decide ser sincero con ella – y tampoco confió en ti cuando estas con él.
-¿en serio? –asentio- piensa lo que quieras pero yo siempre te he escogido a ti…
Se da la vuelta, no sin antes echar la vista atrás, esperando que la cogiera para que no se fuera como hacia siempre. Pero esta vez no lo hizo y la deja marchar.
Estaba histérico, estaba celoso solo había visto un simple abrazo pero no podía dejar de pensar que si no les hubiera interrumpido quizás habría pasado algo más. No sabía muy bien porque pero la explicación de Cris tampoco le había convencido mucho así que fue a hablar con Raúl, para dejarle claro que Cris era su chica:
- ¿podemos hablar?
- hombre Fernández ya tardabas en venir…- cada vez que hablaba le cogía más tirria-.
-¿si? ¿Me estabas esperando?
- claro supongo que ya le has montado la escenita de celos a Cris y ahora te toca montármela a mi ¿no?
- ¿celos? –No quería darle la razón – para tener celos de ti primero tendrías que ser alguien en la vida de Cris.
-soy muchas cosas en la vida de Cris, soy el que la escucha cuando le fallas, el que la anima cuando esta destrozada, el que ha estado ahí desde que la conoce, soy el que daría la vida por que me quisiera…. –le estaba poniendo furioso así que decidió cortarle-.
- pero yo soy él que está con ella, soy él que ella quiere, él que elije siempre –estaba vez fue él el que le interrumpió-.
-entonces, si estas tan seguro de eso ¿que haces aquí?
Se van sin contestarle y más cabreado todavía, no quería demostrarle a él que se moría de celos, no quería que se creyera tan importante en su vida.
Durante el día Cris intento acercarse a él un par de veces, pero él la rechazaba, no le apetecía hablar con ella ni seguir discutiendo.
Al terminar el día Cristina consiguió encontrarle para hablar.
- ya estoy lista ¿nos vamos a casa?
- no, si quieres ve tirando –el chico ve como la joven se lamentaba- yo voy a ir a tomar algo con Miki y luego voy…
- vale –estaba a punto de irse pero se giro - ¿Cuánto tiempo vas a estar así?
- no lo sé – se puede ver la decepción en su cara- pero ahora mismo no me apetece ir a casa…
- ¿no crees que estas exagerando un poquito?
- ¿exagerando? Como estarías tú si entras y ves que estoy abrazando a Alejandra…
- no es lo mismo.
-¿no? ¿por qué?
- porqué yo jamás he tenido nada que ver con Raúl, en cambio tu no puedes decir lo mismo – estaban volviendo a discutir-.
- yo deje a Alejandra por ti y no he vuelto a verla. En cambio tú sigues abrazándote con Raúl y ha saber que mas hacéis cuando nadie os interrumpe…
- te estas pasando…
- ¿que me estoy pasando? A caso no tengo razón, siempre te ha encantado que Raúl vaya detrás de ti, siempre
- no tienes ni puta idea de lo que hablas.
Se va del colegio, sin mirar atrás como otras veces. Él era consciente que se había pasado pero no iba a ir tras ella pidiéndole perdón. Tenia otros planes iba a salir con Miki para despejarse y al llegar a su casa ya hablaría con ella.


sábado, 5 de enero de 2013

Capitulo 10

Antes de nada pedir perdón  por tardar tanto en subir cap. Quiero dedicar este capitulo a mi Foxy por estar siempre en lo bueno y lo malo.



Cristina despierta pero no abre los ojos. Nota unos brazos rodeando su cintura, pero no se asusto, sabe que es él.
Se pega a su pecho mientras recuerda como han llegado aquí…

-¿Dónde vas? –  Cristina acaba de levantarse de la cama en busca de su ropa.
- A mi casa – agachándose para coger el vestido.
- no - sentándose en la cama y cogiéndomele de la cintura – quédate a dormir, por favor, no te vayas tan pronto
- rodeando su cuello - ¿pronto? – Sonriendo – son las 4 de la mañana…
-Por eso es muy pronto – pegándose más a él y volviéndole a tirar en la cama, mientras volvía a llenarle de besos - ¿y bien? –Cogiendo su cara para saber la respuesta de la chica- ¿te quedas?
- ¿Alguna vez he sido capaz de decirte que no? – Poco a poco volvía acercarse a su boca – pero tienes que dejarme un pijama…
-¿Pijama? –Sonriendo pícaramente – tú duermes así – mirándole su cuerpo.
- No – apartándose un poco – nos conocemos y si me quedo así se te escaparan las manos…
- ¿y? – subiendo poco a poco sus manos por la barriga de la joven - ¿no puedo tocar?
-mira que eres tonto – apartando sus manos de la morena barriga de Cristina

Sonríe al recordar esos momentos, se separa para comprobar que siguen desnudos, que como siempre él acabó ganando. Vuelve a pegarse a él, abrazándole fuertemente. Él sigue dormido, quizás por eso no se queja, quizás por eso está siendo tan cariñosa, porque cuando despierte, todo puede cambiar…
Como de costumbre, como siempre no habían hablado del tema. No sabía si esta noche había sido el inicio de algo o simplemente una noche más. Otra de sus idas y venidas, otro de sus encuentros que al final acaban en nada.
Cristina se separa de él levemente y se apoya en el cabecero de la cama. Sus manos empezaron acariciar su pelo mientras deseaban que no despertara, que ese momento no terminara nunca. No quería que esa fuera la última vez que lo veía así, entre sus brazos, como un niño pequeño.
Es entonces, cuando le tiene a su lado, cuando no puede dejar de mirarlo, cuando siente que el corazón se te va a salir por la boca, cuando es feliz

Son las 10 de la mañana, Alvaro sigue dormido así que decide ir a darse una ducha para que cuando se levante, el baño este desocupado y puedo arreglarse tranquilamente.
Entra en la ducha el agua casi hirviendo cae sobre Cristina. Cierra los ojos mientras se enjabona el pelo y empieza a tararear una canción. Una canción cualquiera, la primera que se le pasa por la cabeza. Crea un mini concierto privado en la ducha, ajena a que alguien puede estar escuchándole.
Ajena a todo, evadida del mundo, hasta que nota unas manos acariciando mis brazos y se gira asustada.
-Alvaro – tapando su cuerpo con sus manos.
- ¿Qué haces? – Acercándose a ella y apartando sus manos de su cuerpo – te recuerdo que llevo toda la noche viéndote así – susurrando en su oído - ¿ya no cantas?
-apartándole levemente – no, solo canto si estoy sola – haciendo énfasis en esa última palabra - sal.
- ¿me estás echando de mi propio baño? – mirando el cuerpo de la chica pícaramente mientras ella volvía a taparse.
-si… - haciendo fuerza contra su pecho para que no se acercara a ella.
- demasiado tarde – apartando sus frias manos – ya estoy dentro.
Vuelve acortar la distancia que los separa y besa los dulces labios de Cristina.
- Alvaro… - quejándose ya sin fuerzas.
- deja de quejarte y dame los buenos días – separándose un instante de su boca para acto seguido volver a besarle.
Una vez más le hace caso, como él dice se dan los “buenos días”, y para que negarlo le encanta. Esos miedos iniciales, esos miedos de esta mañana, ese miedo a que lo de anoche solo hubiera sido un polvo más, desapareció en cuanto noto que entraba en la ducha.
Salen del baño y  fueron a cambiarnos.
- ¿vas a ponerte lo mismo de ayer? – observado como cogía Cristina su ropa del suelo.
- ¿Qué quieres que me ponga? –sin hacerle mucho caso.
-ayer te dije que aquí seguía teniendo ropa de Alejandra – señalando una cajonera de su armario.
Sonrie y empecia a buscar algo de ropa. En esa cajonera quedaban un par de camisetas y pantalones junto con algún conjunto de ropa interior.
Se decide por uno y observa a Alvaro detenidamente.
- ¿Qué? –a punto de quitarse la toalla que llevaba atada a la cintura y empezar a cambiarse.
- déjame sola ¿no?
-soltando una carcajada - ¿no te puedes cambiar delante mio? – Dejo caer su toalla al suelo quedándose desnudo – mira es muy fácil– cogiendo unos calzoncillos y poniéndooslos rápidamente, mientras lo observaba embobada - ¿ves? – cogiendo esta vez los pantalones – ya casi estoy…
Se sentó en la cama para ponerse los zapatos y ella se gira dándole la espalda y dejando caer su toalla, para vestirse igual que él. Todavía no se había empezado a vestir y ya podía notar su mirada clavada en su cuerpo.
-girándose para confirmar que le estaba mirando – Alvaro…
- ¿Qué? –sin apartar la vista.
-que no mires –rechistando.
-¿ah que tú no has mirado mientras yo me vestía no? ¿ah, no?
 -disimulando – pues no.
- mientes fatal…
- para lo que hay que ver.
 -mirándo a la chica de ojos color miel perplejo y con la boca abierta - ¿perdona? ¿Qué estás insinuando?
- nada – terminando de vestirse y acercándose a él – sabes que me encanta – dándole un pequeño beso mientras desaparecía por la puerta.
-¿Qué te encanta? – abrazándo.e por la espalda mientras depositaba un beso en su mejilla.
- tú.
Después de un buen rato acaban saliendo a la calle, era sabado y jugaba el equipo de baloncesto en el colegio, era un partido importantey habia bastante espectacion, En el equipo jugaban Pablo y Miki, Alvaro no tenia ganas de ir, pero Cristina le consiguio convencer. Alvaro habia repetido y ya tenia 18 años, por la tanto ya tenia carnet de conducir, sin pensarlo el chico empezó a caminar rumbo a su coche pero Cristina se dio cuenta de queno era la mejor opcion.
- ¿Qué haces? - le pregunta el chico parándose en mitad de calle.
- veras – agachando la mirada – la casa de Maria esta por alli– señalando la dirección con el dedo índice.
- ¿y? –acercándose a la joven – vamos al mismo sitio ¿no? pues podemos ir juntos – susurrando en el oído de Cris y depositando un beso en su mejilla– además así me aseguro un plan para esta tarde.
- ¿Qué plan? –pregunta intrigada.
- uno muy sencillo – agarrándole de la cintura – pasar otra tarde contigo. Al salir del colegio alguien tiene que llevarte ¿no? Y Cris yo soy todo un caballero – La chica suelta una leve carcajada.
- tu plan suena bien pero –recordando que algo iba a impedirme pasar la tarde con él – esta tarde he quedado – la sonrisa del chico desaparecía – y es mejor que llege al colegio con Mery
- metiéndose las manos en los bolsillos – parece que hoy va a salirme mal la jugada…
- eso parece –sonriendo tiernamente.
- Algo se me ocurrirá, pero hoy pienso pasar más de 5 minutos a tu lado – volviendo a susurrar en su oído.
- a ver con que me lías esta vez – volviendo a sonreír. Esa sonrisa le vuelve loco a Alvaro
- te veo en un rato – apartándose levemente de la joven y dejandole un beso en la frente
Nada más llegar al colegio Cristina comprobo si estaba el coche de Alvaro. No estaba, cosa que sorprendio a Cristina. Mery y ella estaban solas en el colegio habian llegado bastante pronto
-Mierda...
-¿Que pasa Mery?
-Me he dejado el movil, tendreque volver por él. ¿te importa quedarte aqui un momento mientreas voy a por el?
-No tranquila, los demas deben estar a punto de llegar
Se despiden con un abrazo y Cristina observa como se aleja corriendo su amiga. Cristina se sienta en unos escalones, se dedica a ojear en su movil hasta que ve venir a un alto joven
- parece que te he ganado –dice la chica con una amplia sonrisa
-bueno no te lo creas tanto –sentándose a su lado – he tenido que hacer una pequeña parada técnica – fue entonces cuando observa que llevaba una bolsa entre las manos.
- con parada técnica o sin parada técnica la cuestión es que te he ganado ¿Por qué has tenido que parar?
-abriendo la bolsa que traía – he recordado que al final ni tu ni yo hemos desayunado
Alvaro sacó de la bolsa un par de cafés con leche y unos croissants de chocolate. Desayunaron en esos escalones entre risas y miradas cómplices.
Al poco rato escucharon como Mery empezaba a llamar a Cristina.
-mirando el reloj – 30 minutos… no esta mal – sonriendo.
- ¿Cómo? – dice la chica sin entender nada.
- te dije que hoy pensaba pasar más de 5 minutos a tu lado – levantándose y acercándose a ella – y ya van 30 – arrodillándose para quedar a su altura ya que seguía sentada – me ha gustado desayunar contigo…
Sus labios se apoderaron de los de la joven y al principio no supo como reaccionar, ese beso le había pillado por sorpresa, pero le encantaba. En realidad todo lo que estaba pasando esa mañana le estaba pillando por sorpresa…
-separándome levemente – Alvaro tengo que irme Mery quiero que nos maquillemos antes del partido
-poniéndose de pie y extendiendo su mano para ayudar a Cristina a levantarse – es verdad – dándole un pequeño beso en la nariz – nunca entenderé porque tienen que maquillarte, así ya estás preciosa.
Se dan un abrazo y se va cada uno por su lado.
(...)
Sus amigos se han empeñado en ir ya para el pabellon donde va ha empezar el partido, y alli a lo lejos la ve. Está sentada junto a sus amigas, se está pintando los labios, lleva un short vaquero que le queda de maravilla y deja ver su morena piel, su pelo castaño le cae por los hombros, le da la luz y eso hace que se le note mas sus mechas rubias, está riendo como una niña pequeña, en definitiva, está preciosa
Cuando estaban a punto de terminar de maquillarse Alvaro aparecía y se sentaba justo al lado de ella para hacer alguna que otra coña
 - ya estoy aquí –acomodándose  –ponme guapo Marta, que si no mis fans se quejan.
Todas rien menos Cristina que no pude evitar contestarle en lugar de Marta
  – pobre chica, le estas pidiendo algo casi imposible… no creo que lo consiga – le apetecía picarle – Alvaro todas sabemos que en realidad no gustas a nadie.
- girando la cara para mirarle - ¿a nadie? ¿Ni siquiera a ti?
Todos los presentes se quedaron esperando su respuesta, pero en ese momento no sabía que decir. Alvaro había vuelto a dejarle sin palabras.